jueves, 7 de noviembre de 2013

Robinson Crusoe

Donde Robinson Crusoe cuenta de su deseo de aventuras y de los consejos de su padre. Robinson Crusoe es una novela de Daniel Defoe, publicada en 1.719.

El título original es The Life and Strange Surprizing Adventures of Robinson Crusoe, of York, Mariner: Who lived Eight and Twenty Years, all alone in an un-inhabited Island on the Coast of America, near the Mouth of the Great River of Oroonoque; Having been cast on Shore by Shipwreck, wherein all the Men perished but himself. With An Account how he was at last as strangely deliver'd by Pyrates. Written by Himself.

En vocabulario encontramos shipwreck.

 

Me dijo que solo los hombres en busca de fortuna iban al exterior a buscar aventuras y hacerse famosos en emprendimientos fuera de lo…

 

British troops evacuating Dunkirk beach in 1940
Evacuando Dunquerque en 1.940

Generalidades

Crusoe joins an expedition to purchase slaves from Africa but is shipwrecked in a storm about forty miles out to sea on an island off the Venezuelan coast (which he calls the Island of Despair) near the mouth of the Orinoco River on 30 September 1659...

Crusoe se unió a una expedición para adquirir esclavos de África pero se hundió en una tormenta a 40 millas de una isla fuera de las costas de Venezuela, cerca de la boca del río Orinoco

Párrafos

Nací en el año 1.632, en la ciudad de York, de una buena familia, aunque no de ese lugar. Mi padre era de Bremen, se estableció primero en Hull. Llegó a tener una buena posición por el comercio, dejando su trabajo se estableció después en York, donde se casó con mi madre. Mi madre era de apellido Robinson, una familia muy conocida en ese lugar, por lo cual me llamaron Robinson Kreutznaer. Por la usual corrupción de las palabras en inglés nos llamaban, o más bien debería decir nos llamábamos y escribíamos nuestros nombres como Crusoe, nombre con el cual mis compañeros siempre me conocieron.

Tuve dos hermanos mayores, uno de los cuales fue teniente coronel de un regimiento inglés a pie en Flandes, comandado en un principio por el famoso coronel Lockhart, y muerto en la batalla cerca de Dunkirk contra los españoles. Nunca supe que sucedió con mí otro hermano, nada más que lo que mis padres supieron de mí.

Siendo el tercer hijo de la familia y no educado para el comercio mi cabeza empezó a llenarse a muy temprana edad de pensamientos extraños. Mi papá, que era muy anciano, me había hecho dar una educación competente, tanto como podía esperarse de las enseñanzas en la casa y en una escuela en el campo. Se esperaba que fuera abogado pero nada me satisfacía excepto ir al mar. Mi inclinación a esto se encontró con la fuerte oposición de mi padre, y contra los consejos de mi madre y otros amigos. Parecía haber un fatal destino en este llamado de la naturaleza que tendía a dirigirme a una vida de miseria.

Mi padre, un hombre serio y sabio, me dio excelentes consejos contra lo que veía como mi perdición. Una mañana me llamó a su dormitorio, donde se hallaba confinado por la gota, y reflexionó conmigo sobre este tema. Me preguntó qué razones podía tener, aparte del hecho de tener una inclinación a vagabundear, para salir de la casa de mi padre, dejar mi país, donde podría conseguir buenos contactos y podía amasar una fortuna con mucho esfuerzo y trabajo, con una vida holgada y placentera. Me dijo que solo los hombres en busca de fortuna iban al exterior a buscar aventuras y hacerse famosos en emprendimientos fuera de lo común. Que el mío era un estado intermedio que él había encontrado como el mejor para la felicidad del hombre,  sin estar expuesto a las miserias y sufrimientos de la clase baja o al orgullo, lujo, ambición y envidia de la clase alta. Este era el estado de felicidad que todos los demás envidiaban. Que los reyes frecuentemente se lamentaban de las miserables consecuencias de nacer para grandes cosas y deseaban haber nacido en el medio de los dos extremos, entre la miseria y la grandiosidad. Los sabios destacaban esto como el modelo de la felicidad cuando rezaban para no ser ni pobres ni ricos…

Me pidió que observara que las calamidades de la vida eran compartidas entre la parte alta y baja de la humanidad y que la clase media tenía menos desastres y era expuesta a menos vicisitudes. La clase media no estaba sujeta a tantos sacrificios, del cuerpo o de la mente, como aquellos que, por vicios de la vida, de lujos y extravagancias por un lado, o por la dureza del trabajo, la escasez de recursos y lo insuficiente de la dieta, por el otro, traían sufrimientos sobre sí mismos. Que la clase media contaba con todas las virtudes y la felicidad. Que la paz y la abundancia venían de la mano de una fortuna media. Que el control, la moderación, la calma, la salud, la sociedad, todas las diversiones agradables y todos los placeres deseados eran las bendiciones que partían de la clase media. De esta forma los hombres pasaban por el mundo silencioso, suave, y confortablemente. Sin incomodarse con los trabajos de las manos o la cabeza, sin ser vendidos en esclavitud por el pan, y sin ser extenuados con circunstancias complejas, que robaban la paz del alma y el descanso del cuerpo. Sin ser extenuados por la pasión de la envidia o la ardiente ambición por las grandes cosas. Sino por circunstancias fáciles, pasando suavemente por el mundo y probando sensiblemente las cosas buenas de la vida.

Después de esto me recomendó de la manera más afectuosa, que dejara de pensar como joven, que no me precipitara a la miseria. Que no tenía necesidad de buscar el pan. Que podría velar por mí y ayudarme a entrar en esa parte de la vida de la que había estado hablando. Y que si no era feliz sería por mi culpa y que él no tendría nada que ver, habiéndome advertido contra lo que era malo. En pocas palabras me ayudaría si me quedaba. Para concluir me dijo que tenía a mi hermano mayor como ejemplo, con quién había empleado la misma persuasión para que no fuera a la guerra de los Países Bajos, pero que sin escuchar sus consejos se había alistado en el ejército donde había encontrado la muerte. Me dijo que no dejaría de rezar por mí y que si me aventuraba a hacer una tontería Dios no me bendeciría. Me aconsejó que me tomara tiempo para reflexionar y no desechara sus consejos… (The Life and Adventures of Robinson Crusoe, por Daniel Defoe. Capítulo 1.)

Vocabulario

Shipwreck: to make someone suffer a shipwreck (an accident in which a ship is destroyed or sunk at sea):

They were shipwrecked off the coast of Newfoundland.

Articulos relacionados

… cuando algún criminal es condenado, si dejan chicos, son inmediatamente tomados al cuidado del gobierno y puestos en hospitales… Moll Flanders

… invita a Wendy y a sus hermanos a Neverland, enseñándoles a volar… Peter Pan

Es él quien ha suscitado el antojo de correr, como insensatos, tras los turcos y los sarracenos… La Historia del Diablo

Fuentes

Robinson Crusoe


Y si te interesa comprar una casa, en pleno centro de Salta, Argentina, déjanos tu mail que te mandamos más información.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja aquí tus mensajes, comentarios o críticas. Serán bienvenidos